La regla simple
Compará el costo de la reparación con lo que vale hoy tu equipo. Como guía general: si arreglarlo cuesta menos de la mitad de lo que saldría reponerlo por uno equivalente, casi siempre conviene reparar. Si se acerca o supera ese valor, ahí sí vale la pena evaluar el cambio.
Es una guía, no una ley: también pesa cuánto te sirve el equipo, si tenés tus datos ahí y hace cuánto lo usás.
Cuándo conviene reparar
- Pantalla rota o batería gastada en un equipo que por lo demás anda bien.
- Pin de carga, cámara o un botón puntual.
- El celu tiene menos de 3–4 años y te cumple para lo que lo usás.
- Querés conservar tus fotos, apps y configuración sin migrar todo.
Cuándo conviene cambiar
- La reparación cuesta casi lo mismo que un equipo equivalente.
- El equipo ya tiene varias fallas juntas (placa + pantalla + batería).
- Es muy viejo y ya no recibe actualizaciones ni te rinde.
El diagnóstico gratis te saca la duda
La mejor forma de decidir es saber exactamente qué tiene y cuánto cuesta arreglarlo. En Password el diagnóstico es gratis: traés el equipo, lo revisamos, te decimos qué necesita y cuánto sale. Si decidís no repararlo, no pagás nada.
Con ese número en la mano, la decisión de reparar o cambiar se vuelve obvia.